Material e intemperie

Bronce al aire libre y junto al mar

El bronce es el material más duradero que puede poner en un jardín. Hay bronces de la Antigüedad que han pasado dos mil años en el mar y siguen ahí.

Lo que cambia es la superficie.

Qué ocurre

La pátina con la que llega una obra la aplica el artista en la fundición: marrón cálido, negra, verde, según la pieza. La pátina es la capa de color de la superficie del bronce, creada químicamente y fijada con calor. Al aire libre, la intemperie sigue trabajándola. Junto al mar, el color evoluciona con los años hacia el verde; donde no llega la lluvia, se mantiene más oscuro.

Eso no es un defecto. Un bronce en su quinto año luce mejor que en el primero.

Lo que debe hacer

Enjuáguelo una vez al año con agua limpia, dos veces en la costa. Después deje que se seque y frótelo con cera incolora en pasta, de la que se usa para muebles. Una tarde en otoño, nada más.

No utilice: hidrolimpiadora, productos abrasivos ni abrillantador de metales. En diez minutos eliminan lo que al artista le llevó días.

Si algo sale mal

Las vetas verdes que manchan el pedestal y las manchas blancas pueden corregirse. No es trabajo para un jardinero, sino para un restaurador, y le decimos quién lo hace en la isla.

Justo junto al agua, el bronce es el material que recomendamos donde el acero corten queda descartado. Por qué es así se explica en Acero corten junto al mar.

¿Preguntas sobre una obra que ya tiene? Pregúntenos de todos modos.